Hola. No sabes quién soy, pero en realidad carece de importancia. He publicado esta misma nota en todos los diarios impresos que conozco. También como comentario en todos los blogs en los que me ha sido posible y obviamente en las redes sociales. Mi carta debería estar extendiéndose ahora mismo como un buen viral. No te asustes, no es una cadena de esas en las que te amenazan con la peor suerte imaginable. Tampoco es nada destructivo para tus terminales o usuario. Mi intención es sencilla: me gustaría evitar lo que ya ha ocurrido en el mundo en el que vivirán mis nietos.

Deja que trate de explicarme. Para empezar lo que has notado extraño en la última frase del anterior párrafo, corresponde a la concordancia de los tiempos verbales: “lo que ha ocurrido (presente) en el mundo en el que vivirán (futuro) mis nietos”. No es una errata. Tengo 22 años, soy soltero y sin compromiso. Cómo es posible entonces, que les haya ocurrido algo a mis nietos. Bien, según nuestro punto de vista sería más correcto decir que algo les ocurrirá, pero es que realmente a ellos ya les ha ocurrido. Podría empezar a escribir aquí todo un estudio para explicar el hecho de que hable en tiempo presente de acciones del futuro, pero no lo voy a hacer. Es mucho más importante el problema que quiero contaros. Te pido disculpas de antemano, quizás al final de mi exposición de unas pinceladas, pero no antes. No te enfades por favor. Creeme, te agradezco el esfuerzo. A ver, tampoco es necesario tratar de entenderlo todo en la vida. Bien, voy con el tema en sí.

En general, creo que estamos todos bastante habituados a escuchar la típica expresión de que hoy en día todo está en venta. Bueno, pues no es del todo cierto. En un par de generaciones sí será una realidad o mejor dicho: en el futuro, esta frase coloquial es totalmente cierta. Permitid que hable a partir de ahora en presente aunque hable desde el punto de vista de mis futuros nietos, sino esto será complicado.

Como comentaba, corren tiempos difíciles para mis nietos: Bruna y Víctor. Todo, absolutamente todo está en venta. No es como en nuestro ahora, sino mucho peor. Estoy seguro de que en lo primero en lo que estás pensado es en el aire que respiramos, en la luz del día o en ciertos sentimientos o estados de ánimo. No, no hará falta que pasen tantos años para que esas cosas pasen a manos privadas. Para mis nietos, el problema es el siguiente: uno de esos hijos de millonario, que se alza como amo del mundo. Sin oficio más que el de ser aburrido, excéntrico y egocéntrico, ha comprado la letra E. Sí, sí. Como lo estás leyendo. La letra. La grafía que usamos para leer y escribir: la mayúscula y la minúscula. Desde entonces, cualquier uso de esa letra debe rendirle cuentas, o mejor dicho a su ejército de abogados, gestores y demás hombres grises. El colmo es que en sus últimas declaraciones ha dicho que aún no ha tenido tiempo de poner un precio a su uso y por lo tanto su utilización está prohibida hasta que lo haga. ¿Te puedes imaginar el problema que eso supone? Piensa en todo lo que he escrito y ahora intenta darle un vistazo eliminando todas las letras E (las que llevan tilde también). Es una locura y para muestra un botón:

Hola. No sabs quin soy, pro n ralidad carc d importancia. H publicado sta misma nota n todos los diarios imprsos qu conozco…

A ver, sé que no te parecerá una catástrofe, pero éste es solo un ejemplo. El problema es que tras este caso, otro personajillo de la misma calaña, dueño de la mitad de la producción mundial de ropa, ha comprado la letra O. Se trata de un hombre también muy rico. A él le bastaría con esta definición, pero dejad que la complete. Yo también soy un hombre y sin matizar me niego a estar en el mismo grupo que él. Es un machista reconocido. Misógino, defensor de las tradiciones más absurdas y en ocasiones crueles. Te pongo un ejemplo con el que me entederás perfectamente: en su comunicado oficial explicando el porqué ha comprado la letra O, indica claramente que la considera como la letra más masculina. Según esta joya de persona, la letra O es capaz de convertir una palabra femenina en masculina. Es posible que te estés llevando las manos a la cabeza y que tengas una expresión contraída en el rostro. Posiblemente también tengas la boca abierta. Si estás en público, respira y recompón tu cara antes de que una foto tuya acabe en alguna red social. Esta compra y sobretodo el comunicado, ha provocado en cuestión de horas, que la AFAM (Asociación Feminista Anti-Machista), haya comprado enseguida la letra A. Los fondos nadie sabe de dónde han salido, pero las donaciones se han registrado a toneladas. El gobierno ya ha puesto freno a la posibilidad de privatizar más letras, pero con muchos problemas en el redactado de las leyes. Como imaginarás no ha podido usar ni la a, ni la e, ni tampoco la o.

La verdad es que se han dado casos bastante cómicos y como siempre lo primero que ha hecho la masa popular es bromear sobre el asunto. Recuerdo el caso de un vecino del barrio. Claudio, un argentino muy católico que incluso había estado viviendo en el Vaticano durante su formación académica. Culto y amante de la música, pasaba por un momento económicamente complicado y decidió publicar un anuncio para captar estudiantes que quisieran aprender música:

Claudio – Clases de saxo (Alto) – Docente experimentado 😉

El nuevo departamento de corrección lingüística, ajustó su anuncio y se publicó de la siguiente manera:

Cludi – Clss d sx (lt) – Dcnt xprimntd 😉

Y la mayoría de gente lo interpretó así:

Claudia – Clases de sexo (Alta) – Decente experimentada 😉

La verdad es que el guiño final con el que pretendía acercarse a los jóvenes, no ayudó. La gente debió creer que lo de “Decente experimentada” era una especie de oxímoron del amor.

Bueno, este problema con las letras prohibidas me ha obligado a escribirte desde mis 22 años y no desde mis 81. Si lo hubiera hecho desde mi vejez, no habrías entendido nada o me habrías malinterpretado. A mis más de ochenta no habría podido usar tres de las cinco vocales. Pero dejémonos de anécdotas y déjame que te explique de una vez mi plan maestro.

Concluirá en la segunda parte…