Extracto de “Las tres lunas”

Tras unas horas de avances penosos por la nieve, encontraron la cueva. Pudieron resguardarse del viento y la nieve pero no tenían con que calentarse y hacía ya días que no comían nada más que sabia de árbol, y aquel día, ni eso. De los dos, el que peor lo llevaba era Jorum, sus labios estaban azules y su mirada se perdía, hablaba sólo y deliraba echado en el suelo de la cueva, mientras buscaba por el agujero de entrada las tres lunas.

 

Daniel Clemente Buchaca

Autor del relato

Jordi Fabregat Casal

Ilustración

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