La fuga

Vivía entre los muros de una celda, aunque eso nunca fue una frontera.

Ideaba diariamente paisajes y horizontes que dibujaba, a tiza, en una pared de antigua piedra. Le era sencillo imaginar esas escenas como reales, eran su ventana al exterior. Aprovechaba las sombras de los relieves y las humedades de las rocas, para dotar de volumen a sus creaciones. Relajado, observaba el vaivén de las mareas que le enviaban salados olores de pesca. Vio al amanecer colarse entre las copas de los árboles, tumbado frente a un bosque que le provocó frío. En silencio, buscó constelaciones en un cielo sin límites, como la oscuridad de su estrecha morada.

El día que desapareció, sus captores sólo encontraron un dibujo en la pared. En él, la figura del ausente, saltaba al mar desde lo alto de un acantilado, hacia el final de su historia. Pleno de vida y libertad, ni siquiera dejó un nombre.

«La fuga» es un relato de Javi Fernández e ilustrado por Teresa Suau (@tsuaufa) para Narranación.

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