Hoy presentamos un inspirador relato de Laura Domingo Guinjoan, que se une a la familia narrancion. Muchas gracias Laura por participar de esta ilusión y felicidades por esta excelente historia.

“Hambre” ha sido ilustrado por Teresa Suau. ¡Muchas gracias! Como siempre una maravilla.

– Hambre –

Era un niño muy comilón. Un día se dijo a sí mismo “cuando sea mayor, me voy a comer el mundo”. Se comió su colegio y creció un poco, después decidió comerse la universidad y creció un poco más, pero aún estaba hambriento. Más adelante, se comió a sus colegas de la empresa donde trabajaba y, al cabo de poco, se comió incluso a su jefe. Ya estaba bastante crecidito, pero no tenía suficiente. Se comió a sus trabajadores y, como aún tenía hambre, fue a buscar más a un país más barato. Y a esos también se los comió muy rápido, y, con ellos, los bosques y los ríos donde vivían. Ya no quedaba casi nada para comer, pero continuó comiendo hasta que no quedó nada de nada. Así que, al final, como estaba solo y sólo sabía comer, decidió comerse a sí mismo.

– Fin –

narrancion:  En un mundo lleno de competiciones, todo lo que nos rodea nos provoca un hambre extremo. ¿Qué opináis de este relato y del mensaje que nos propone?

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