Extracto de “El entierro”

El día de su entierro Miguel lo pasó en la oficina. Empezó su jornada laboral a las ocho en punto como cada viernes. Por la mañana, contestó decenas de correos y planificó en su agenda las reuniones y actividades de la semana siguiente. Comió en el restaurante de los viernes, un poco de empedrado y merluza de segundo y por la tarde, preparó la presentación de un nuevo proyecto que debía exponer el martes siguiente. En la gran sala diáfana apenas había gente. La mayoría de compañeros se habían marchado a las tres.

Rafa Moya

Autor del relato

Dani Ramos

Ilustración

0 comentarios

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *