Antología de relatos eróticos

II Concurso Microrrelatos Eróticos
Relato seleccionado para la “Antología de relatos eróticos”
Editorial Talento y Comunicación

Llegó temprano.

Solos, se miraron y sus sonrisas ocultaban deudas acumuladas durante muchas mañanas.

– ¿Café?

– Sí, gracias.

Se acercó sin palabras, como siempre había planeado. Mirándose, se abandonaron el uno en el otro sin reparos. Se desnudaron y volvieron a vestirse con manchas de harina y azúcar. El encargado estaba al llegar, puntual cual reloj suizo. Como el café, que los observaba desde el cuadro bajo el que se amaban con la mirada y sudaban salvaje sexo con sus cuerpos. Sabían que podía entrar algún cliente, quizás ya estuviera allí pasmado, observándolos excitado. El ritmo invocó a los gemidos, tocándose hasta intuir el aviso del dolor. Alejándose del suelo, saldaron por fin la deuda…

– ¿Azúcar?

– Si, gracias.

Tampoco hoy. Solos, se miraron y sus sonrisas ocultaban deudas acumuladas durante muchas mañanas. Quizás estaban destinados a saldarlas con miradas y sonrisas de los que se saben prohibidos.